A veces, una gran idea puede realizarse con un bajísimo presupuesto obteniendo un resultado muy interesante. Y eso pasa en Locke (2013), película británica del director Steven Knight (creador de la aclamada serie Peaky Blinders). ¿Qué se necesitó para esto? Sólo un automovil, un actor, y un guión lleno de enredos familiares, maritales y laborales. Ivan Locke, interpretado por Tom Hardy (Warrior, Inception , The Dark Knight Rises) se ha esmerado en mantener una vida tranquila con su familia, hijos y su buen trabajo. Pero de pronto recibe una llamada que podría cambiar dicha tranquilidad; una mujer con la cual tuvo una aventura extramarital está por dar a luz un hijo de él. Esta situación se da en el momento menos indicado, ya que Ivan está en un importante momento en su trabajo en el que debe supervisar una obra de construcción, y por otro lado, debe lidiar con las dudas de su familia por su extraño comportamiento. Los 85 minutos de película transcurren en el i...
Sobre lo sublíme del nefasto cine