Cuando hablamos de cine en animación, muchos cinéfilos (mal llamado cinéfilos) se muestran reticentes a valorarlo de la misma manera, por el contrario, lo evitan, y muchas veces no reconocen su magnitud y capacidad. Si bien es cierto que la industria estadounidense ha abarcado la animación desde una perspectiva más infantil y ligada a la mera entretención, también ha tenido algunos acercamientos al cine animado más maduro y reflexivo (y no por esto menos entretenido) como lo son, por ejemplo, Wall-E o Up (ambas de Pixar). Aún así ha sido tremendamente utilizado para la industria infantil, entonces es entendible que muchas veces las personas tiendan a desechar este tipo de animaciones infantiles a la hora de elegir qué ver. En el otro lado del mundo, se ha explorado en la industria cinematográfica animada de una forma mucho más plena, pasando por la mera entretención, los deportes, las tragedias, e incluso el surrealismo. La industria animada japonesa ha tenido multiples exponentes ...
Sobre lo sublíme del nefasto cine